La Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) es un tratado internacional para proteger la salud vegetal. Fue aprobada por la Conferencia de la FAO de 1951, en su sexto período de sesiones, aunque la versión actual de la Convención está en vigor desde 1979. En la actualidad, 118 países son partes contratantes de la CIPF.
La finalidad de la CIPF es actuar conjuntamente y de manera eficaz para prevenir la difusión e introducción de plagas de las plantas y productos vegetales y promover medidas apropiadas para combatirlas. La Convención se aplica a la protección de plantas y productos vegetales cultivados así como de la flora natural (y, por tanto, del medio ambiente). Su ámbito de aplicación abarca los organismos capaces de causar daños directos o indirectos a las plantas, por lo cual incluye las malezas. Muchos componentes de la CIPF guardan relación directa con elementos del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Protocolo de Cartagena, incluido el trabajo relacionado con las especies invasivas y los organismos modificados genéticamente. Como consecuencia de ello, el CDB y la CIPF están estableciendo estrechos vínculos de colaboración con miras a asegurar la coherencia.
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>